Yo les decía a los alumnos que la literatura y la ley no son realidades naturales sino construcciones lingüísticas. De alguna manera, la ley surge del mismo poder del lenguaje que construye la ficción, de su dimensión preformativa. Benjamin dice que quizá no haya habido en la historia una legislación que penalice la mentira. La mentira, al igual que el gran criminal, rompe con el contrato, de menos con el de un lenguaje unívoco que traduce las intenciones de manera transparente. Ahora bien, toda institución tiene su origen, como la ley, en un acto preformativo del lenguaje que no puede ser reapropiado por una epistemología, es decir, leerse en términos de verdad y error. La ficción tiene una dimensión ética y un papel capital en la crítica de la violencia puesto que nos invita a superponer los textos y a leer de otro modo las historias lineales y oficiales.
La literatura también ejerce una violencia a la lengua, y fue entonces cuando me acordé del texto de Morrison. Ella empieza su discurso en la forma de un cuento, de una historia, de este "once upon a time" que hace el tiempo de la literatura. Habla de una vieja ciega y sabia a la que un día visitan unos jóvenes y con intención burlona le dicen "tenemos en las manos un pájaro, está vivo o muerto". Ella, después de un largo silencio, responde, no sé si está vivo o muerto, sólo sé que está en sus manos. De alguna manera, la sabia voltea la intención para significar que si está muerto, quizás ellos lo mataron y sino, su vida depende de ellos. Morrison piensa el lenguaje como algo vivo, pero también como un instrumento del poder. La escritora ve al lenguaje, no sólo como un instrumento o como un sistema de signos, sino como la posibilidad de actuar, en términos de agencia: "Being a writer she thinks of language partly as a system, partly as a living thing over which one has control, but mostly as agency - as an act with consequences". Y tampoco piensa a la lengua muerta como aquella que ya no se habla, sino como una lengua paralizada, sin interrogantes, incapaz de contar historias : "Like statist language, censored and censoring. Ruthless in its policing duties, it has no desire or purpose other than maintaining the free range of its own narcotic narcissism, its own exclusivity and dominance". El lenguaje de la opresión no representa la violencia sino que él mismo es violencia. La escritora está consciente de la agencia que tiene el poder sobre la lengua y a través de la lengua (quizás este es el tema que me llevó a escribir mi tesis)
The old woman is keenly aware that no intellectual mercenary, nor insatiable dictator, no paid-for politician or demagogue; no counterfeit journalist would be persuaded by her thoughts. There is and will be rousing language to keep citizens armed and arming; slaughtered and slaughtering in the malls, courthouses, post offices, playgrounds, bedrooms and boulevards; stirring, memorializing language to mask the pity and waste of needless death. There will be more diplomatic language to countenance rape, torture, assassination. There is and will be more seductive, mutant language designed to throttle women, to pack their throats like paté-producing geese with their own unsayable, transgressive words; there will be more of the language of surveillance disguised as research; of politics and history calculated to render the suffering of millions mute; language glamorized to thrill the dissatisfied and bereft into assaulting their neighbors; arrogant pseudo-empirical language crafted to lock creative people into cages of inferiority and hopelessness.El papel de la literatura podría estar en cuidar de lo inefable, de aquello que el poder también busca monopolizar. Morrison escribe: “Its force, its felicity is in its reach toward the ineffable”. Esto me hace pensar en las últimas páginas de la crítica de la violencia sobre la violencia divina, que de alguna manera es inefable, no-discursiva. Pero por otra parte, hace del viviente y no de la vida, lo sagrado. Cada singular hace al lenguaje y la posibilidad de decir desde la singularidad, ya es un poco la justicia. Morrison escribe:“We die. That may be the meaning of life. But we do language. That may be the measure of our lives”
2 comentarios:
Como tengo cierto trato diario con él, puedo asegurarte que Toni Morrison ha hecho sonreír a un lingüista accidental. I tu també.
Miriam, mil gracias por compartir esto con nosotros. No conocía el speech de Morrison y no podría estar más de acuerdo. Hay que conservar el papel de la literatura en la sociedad, la forma de decir lo inefable y de subvertir cuando otras herramientas no nos permiten expresar nuestras circunstancias.
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