miércoles, marzo 10, 2010

This is a white world, but there is a black one

Ay, los días pasan y los post inconclusos se acumulan. Pero éste lo tengo que publicar ya porque me tiene obsesionada la cuestión y me la tengo que sacar de la cabeza. El domingo vinieron a cenar dos amigos, Mario y Roxy, él es haitiano y ella es franco-newyorkina. Ellos son negros, y no voy a decir "de color" porque como bien decía Frantz Fanon decir "ahí va un negro" o "ahí va un hombre de color", no cambia nada en la lógica ni en la jerarquía hombre blanco/negro; cargada de significados. Este domingo, en el curso de la conversación los escuché varias veces decir "es mestizo", "ella es más negra que tú", "mis hermanas son más claras" "es negro pero no baila como negro". Y yo que no paso una, ya me conocen, los interrumpí para preguntarles de dónde venía toda esa clasificación y esa gama del negro al mestizo, en fin, toda esa jerga colonial. Estuvimos hablando largamente sobre el tema, sobre la herencia colonial, sobre sus historias familiares - que son seguramente compartidas por muchos-, por ejemplo, en una misma familia, un hijo "mestizo" o "claro" es preferido a uno "más negro", porque en la época colonial (¿cuándo terminó?), el (más) negro iba seguro de esclavo y el (más) mestizo podría tener trabajo en la finca. Eso me impresionó, porque en el mundo "blanco", si es que algo así existe, claro, si existe no es ni fuera ni independiente del "mundo negro", si eres hijo de Rotchild, seas idiota, guapo o genio, ya la hiciste. Y Mario me contestó "los negros no tenemos hermanos, antes no había fraternidad, cada cual era vendido y no se volvían a ver nunca". Luego mi amigo egipcio, Amr, me contó que en efecto, una hija mestiza es más fácil de casar que una morena y mi cortadora, oriunda de l´île Maurice, una morena deliciosa, me dijo que conoce a muchos chicos que dicen "gustarles sólo las blancas", aunque dudo que con su cuerpazo y simpatía cualquiera le ponga un pero. Me contaron de un fenómeno que yo ignoraba y que me ha impresionado, al parecer hay una enorme gama de productos para blanquearse la piel, todos ellos cancerígenos y algunos de ellos, por ser de mala calidad, aún más destructivos y peligrosos. A decir verdad, aunque en una época viví muy cerca de Barbès, había notado la gama de pelucas y de accesorios para el cabello pero no había reparado en las cremas blanqueadoras, o mejor decir: "desnegredoras". Según mis amigos, se notan a primera vista porque sus efectos no son homogéneos y, en el caso de los malos productos, se ve como un bronceador blanco mal aplicado. Ayer platiqué de esto con un joven médico y, me contó que en urgencias reciben muchísimos casos de mujeres con la piel quemada o incluso con enfermedades raras en gente joven como la osteoporosis. Aunque todos se referían a ellas de manera muy negativa, no es gratuito ni azaroso que mujeres negras, sobre todo de clases poco privilegiadas (¿por qué no decir pobres?), deseen ser blancas. Lo que a mi me alarma de todo esto, es la introyección de esos valores coloniales en la población negra, porque como bien sabemos, la violencia no sólo radica en la negación de la singularidad, en el deseo de reducir al otro a una identidad o invocarle una esencia, sino cómo nos apropiamos de esa representación y la proyectamos. Por otra parte, me preocupa nuestra inconsciencia (de menos la mía), pues pese a todo, vivimos en un mundo, de menos en una ciudad (Paris) donde aunque nadie lo diga ni lo acepte, los negros ocupan peores puestos y posiciones que los blancos; hablo de negros y blancos porque como les decía a mis amigos, en el mundo de los blancos y sus diferencias y sus pretensiones cosmopolitas y eufemismos sólo hay "hombres de color"- se ignora la gama que va del chocolate, pasando por el capuccino, el claro-oscuro, el mestizo, el blanqueado y el clarito. En el DF, por ejemplo, no hay población negra, la mayoría de la población es mestiza (es decir, el cruce entre indígena, gachupín y africano; con sus herencias colonialistas de desigualdad, claro está), y sin embargo, "negrearse" significa trabajar mucho.
Hacer filosofía o teoría crítica es quizás atrapar "les impensés", es decir, todo aquello que damos por hecho. Mario y Roxy son bailarines profesionales, Mario estudia ciencia política y performance studies, los dos son universitarios. Sin embargo una y otra vez volvía la frase "él sí baila como negro!" y cuando les pregunté qué diantres quería decir bailar como negro, me contestaron "he has the rythym", y agregaron que hay negros que no tienen EL ritmo. Y yo pregunté si habían blancos que bailaban como negros; no me supieron contestar. Para darle un poco de gracia al asunto les dije que yo admiraba profundamente a Michelle Obama por su inteligencia y sentido del humor y dije en francés "elle a la classe", todos asintieron, aunque me dijeron que según algunos negros, Obama no es negro (WTF). Bueno, es cierto, Obama no es un negro del Bronx o del sur, es el ciudadano tipo americano, de ninguna parte y de toda América. Al final de la soirée bailamos, aclaro: yo no tengo EL ritmo, pero le echo muchas ganas. Entonces sonó Michael, y les dije que por ejemplo él se había decolorado. Roxy me contestó enojada que no, que Michael siempre bailó como negro y que tenía una enfermedad común en los negros que le causaba la pérdida de pigmentación y que a él lo tenían que matizar con maquillaje. Pero yo me pregunto si no es más fácil matizar con café que con blanco transparente. Porque por más que Black or White Michael cante, yo no se lo creo, aunque acepto que he has the rythym. Hay aún mucho por pensar y por deconstruir. En fin, como decía Jean Genet, "Les nègres négrent"


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenisimo el post Miriam! Veo que Mario dio una clase de introduccion a "race studies", al estilo americano --algo inhallable en Europa, por lo poco que pude hablar con Mario sobre esto en Paris.
Te pego el link a un libro muy bueno sobre este tema. Mario y yo cursamos con su autor, Michael Hanchard, que ahora ensenia en Johns Hopkins. Su descripcion de la politica negra transnacional es un gran homenaje a Fanon en la postmodernidad.

Abrazo desde el Michigan.

http://www.amazon.com/Party-Politics-Political-Transgressing-Boundaries/dp/0195176243/ref=sr_1_2?ie=UTF8&s=books&qid=1268262371&sr=1-2

Diego

Miriam Jerade dijo...

Diego, qué lindo leerte por aquí. En realidad esta vez fueron mis consideraciones, Mario incurrió como Roxy en la jerga matiz porque me parece que pese a los black studies, queda eso en su lenguaje. Luego estuvimos hablando un poco de eso, lo que pasa es que Roxy tenía aún más prejuicios de la homosexualidad y de la sexualidad y Mario metió ahí su cuchara crítica, yo como ese tema ya lo he discutido miles de veces (que si los gays se van a la cama más fácil, que si el amor entre mujeres es más simple, etc, etc) prefería saber más sobre los "race studies". De hecho, la primera vez que vi a Mario en la BNF, cuando recién lo conocía, yo estaba leyendo a Fanon, y tuvimos prácticas muy interesantes. Gracias por la referencia, aunque tengo pilas de libros por leer, o ileídos como los impensables...
Abrazos.

Miriam Jerade dijo...

Ah, y por qué desde Michigan??? Qué andas haciendo por allá?

Miriam Jerade dijo...

Se me olvidó contar algo cuando escribía el post. La primera vez que mi padre viajó a los Estados Unidos, en un viaje de estudios, en el hotel estaba prohibida la entrada a negros y a judíos (y a perros, pero al parecer nadie llevaba a su can, como aquí en Francia que tienen permitida la entrada en los restaurantes más chics). Mi papá y su amigo tuvieron que ir a buscar otro hotel, lo curioso es que su amigo no tenía rasgos "negroides" por hablar con vocabulario de racistas o de darwinistas sociales, sino indígenas...

Anónimo dijo...

Asi que leias a Fanon cuando te lo encontraste a Mario en la BNF? Ah, las casualidades... Pronto lo veremos a Mario por aqui, en el verano.
Y escribi "el Michigan" porque estoy muy cerca de la orilla del lago, al norte de Chicago, en Evanston.

Abrazo grande,

Diego

Anónimo dijo...

Sólo tienes que leer 'La mancha humana', de Philip Roth, para confirmar tus teorías.

E oui, Obama, il à la classe.
César

Miriam Jerade dijo...

Gracias Cesar. He leído muy poco a Philip Roth, he leído más a Joseph Roth, lo voy a checar cuando tenga tiempo de leer algo más que mi tesis. Gracias por tu visita y por tu comentario. Bienvenido!

Anónimo dijo...

Ok, gracias.
De Joseph Roth sólo he leído uno, pero mejor no lo menciono no vaya a haber gente que se asuste.
Me gusta tu blog y el punto de vista de alguien con tantas culturas. Chevere.

Un saludo.
César