viernes, marzo 12, 2010

"Slim es un orgullo para el país"

El título de esta entrada es una cita, si me lo permiten, de un idiota en entrevista con La Jornada. (Pregunta: ¿también lo que dicen los idiotas se entrecomilla?, Respuesta: ¡por supuesto! para que no crean que la idiota eres tú) Lo que más me puede exasperar son las declaraciones de las cámaras industriales y de los así llamados "pequeños empresarios" que son más bien grandes pendejazos y que pretenden algún día ser Slim aunque les falten no sólo las neuronas precisas para pensar sino las neuronas para hacer grandes negocios, que seguramente a Slim le sobran.
Pero vamos, que el problema no es ni Carlitos Slim - que en árabe significa "pacífico"-, ni el empresario en cuestión, sino una lógica de la economía que justifica la injusticia, que algebraicamente osa probar que la variante del hombre más rico del mundo y la variante de la cantidad de pobres, son independientes. O peor aún, que la primera variante, porque invierte en el país y crea empleos, (vamos a hablar como los idiotas), puede reducir la pobreza. Resultado: un ciudadano tiene 53,500 billones de dólares en un país de 50 millones son pobres. Claro, son variables distintas, unas son divisas y otras son personas...
Cito:
"Las desigualdades del país son producto de la política económica que se ha manejado, no tienen nada que ver con él. Si al señor le va bien es porque ha hecho su chamba y se acabó"
. Slim hace su chamba y sabe aprovechar la crisis económica. Le pregunto al empresario si el barrendero y el maestro no hacen su chamba y por qué la crisis se aprovecha de ellos. ¿Por qué el hombre más rico del mundo está ahora en México? Porque paga menos impuestos de los que pagaría en Suiza o en Francia donde el maestro y el barrendero tienen más prestaciones sociales que en México. (En Francia existe incluso el impuesto sobre la riqueza, y miren que en París uno puede encontrar zapatos al mismo precio o tres veces más que su beca con la que vive un mes). Claro que las desigualdades son producto de la política económica, no sólo de México sino de la política mundial, de un sistema que como Céfalo, pretende que el enriquecimiento es la justicia, y erige un sistema hipócrita donde el señor Slim, que como el barrendero y el maestro, trabaja, pero a él le va mejor.
Alguna vez tuve una discusión con un político porque me parecía imposible que Slim hubiese sido exento de impuestos durante diez años tras la compra de Telmex. Él me decía que Slim había comprado una empresa en quiebra y había tenido (pobreto) que recablear y remodelar instalaciones. Resultado: Telmex es un monopolio y una de las telefónicas más caras del mundo.
En fin, que a la mayoría de los mexicanos, a cada uno, con su historia y sus facturas por pagar y sus nervios a fin de mes, 53, 500 millones de dólares nos son insignificantes, porque no nos significan nada, no podemos representarlos. ¿Qué se puede comprar con esa cantidad? ¿Dubai?

5 comentarios:

Ginger As in Green Tea... dijo...

Una correccion (para hacer esto mas alarmante): Carlos Slim amasa una fortuna en billones (no millones) de dolares.

Ginger As in Green Tea... dijo...

oops... lo que me pasa por usar la computadora de mi esposa! deberia de decir que el autor de este comentario es Horacio Castillo.

maria dijo...

Bueno, a lo mejor se puede comprar Dubai, pero seguro que no se puede comprar México...

Miriam Jerade dijo...

Horacio, gracias por la corrección. Ay, tan caí en el error que me emocioné porque pensé que Ginger me había escrito. María, no puede comprar México, ya es de él, como en el Monopoli.

costa sin mar dijo...

y el vato ese sólo hará un mohín