
El 6 de agosto de 1945 la bomba atómica explotó en Hiroshima reduciendo la ciudad a cenizas radioactivas. Tres días más tarde, otra bomba cae en Nagasasaki. De Hiroshima, de los cuerpos chamuscados, de las víctimas que fueron perdiendo el pelo y el peso y consumiéndose en el dolor, de las víctimas por herencia genética que sufrieron malformaciones: de ellas y ellos, nadie habla. Quizás porque Hiroshima quedó en nuestra memoria de Occidentales como el fin de la segunda guerra mundial y de la mayoría de los Orientales como la inclusión de Japón como potencia aliada de los EU. Sin embargo, quedó como incuestionable la decisión de lanzar la bomba cuando Japón estaba ya vencida y la guerra prácticamente ganada, la decisión no sólo de lanzar una sino dos bombas que confirmarían el poderío del imperio americano. Un pensador también olvidado (o al que sólo se le recuerda por haber sido el primer marido de Hannah Arendt), Günter Anders se dio cuenta de la magnitud de Hiroshima y de su condena en nuestra memoria. Estoy leyendo Hiroshima est partout (Hiroshima está en todas partes, en alemán Hiroshima ist überall, y creo que en español lo intitularon Filosofía de la situación :-(Según Anders, Hiroshima muestra lo obsoleto del hombre (otro título de Anders: Die Antiquiertheit des Menschen. Obsoletos los parámetros para representar e imaginar las consecuencias de sus actos. Una fractura, escribe Anders, entre nuestra capacidad de representación y nuestra capacidad de producción. Un ejemplo de ese hombre obsoleto - que somos todos, porque Hiroshima nos conforma para Anders aún más que Auschwitz donde todavía operaban las categorías antropológicas y los mecanismos tradicionales del odio. El III Reich tiene dos características que siguen siendo vigentes y que hemos de pensar políticamente, una es la representación del otro como enemigo, su reducción caricatural en una cultura del miedo (el judío en este caso), la otra es la cuestión de la soberanía como estado de excepción y el estado policiaco (que Benjamin analizó desde 1921 en "Para una crítica de la violencia"). La solución final no es una decisión de Estado, no existe un documento formal, del poder ejecutivo, por decirlo así, es una decisión policiaca, que toman miembros de la SS, ni siquiera los más importantes, en Wannsee. En cambio, Etherly, el piloto que lanzó la bomba de Hiroshima, no resentía odio por los nipones, le ordenaron lanzar la bomba cuando el cielo estuviera despejado. Anders, quien había ido a Hiroshima en 1958, sus notas se publicaron bajo el título de "L´homme sous le pont". Anders inicia una correspondencia con Etherly en 1959, es apasionante, llevo leyéndola toda la tarde en vez de zapatera a tus zapatos, doctorante a tus papers. Había leído la correspondencia con Klaus Eichmann que me había decepcionado, la había encontrado aburrida y moralista. Anders le escribe a Etherly, sabiendo que éste último está en un hospital psiquiátrico, en parte por el trauma de su acto y en parte porque quiere hablar y al ejército americano le conviene más que esté interno y tildarlo de a loco, como decimos comúnmente. Anders le dice a Etherly que ha estado en Hiroshima y que ninguna persona, a pesar del daño sufrido, sentiría odio por él o lo perseguiría para vengarse. Algo que Etherly comprueba, después de mandar por la vía de Anders un telegrama a la ciudad de Hiroshima en el aniversario de los 14 años de la bomba (tuvieron que pasar casi 10 años para que el testimonio de las víctimas fuera escuchado en Japón) y al que Etherly se refiere como "nuestro telegrama", porque tiene toda su confianza puesta en Anders, en que él lo va a guiar. (hay una parte muy chistosa, cuando Etherly sale del psiquiátrico, Holywood le ofrece que actúe una película sobre su vida y él quiere que Anders lo acompañe en la gira mundial que le promete y, Anders, como buen filósofo (pues fue alumno de Husserl, aunque es difícil incluirlo como fenomenólogo, del viejito Husserl en su escritorio rodeado de libros que una tiene en mente, Anders no es contemporáneo, su decir es urgente y su necesidad es pensar los acontecimientos más actuales), disuade a Etherly de venderse a una empresa que sólo sacará provecho mórbido de su historia. El 24 de julio de 1959, el piloto que lanzó la bomba recibe una carta de unas jóvenes de Hiroshima diciéndole que a pesar de que aún sufren por las amputaciones, las quemaduras y la radioactividad, están conscientes de que él es también una víctima de la guerra. A lo que Anders responde en una carta del 18 de agosto de 1959, traduzco: "
Cómo no alegrarse de que un frente de paz lo constituyan las víctimas que reconocen a los "actores" igualmente como víctimas. Sin embargo, desde ahora, todas las "víctimas" deben convertirse en actores; quiero decir con esto que deben hacer todo lo que esté en su poder para evitar una situación en donde los seres humanos puedan ser de nuevo víctimas".
Les recomiendo una película maravillosa, quizás la más interesante al respecto,Lluvia negra , basada en el libro de Masuji Ibuse
Y un fragmento de Hiroshima mon amour, de Resnais, basada en la obra de Marguerite Duras.
8 comentarios:
Lei la resegna del libro y me hizo
pensar en ese mecanismo que opera dentro de la sociedad japonesa que consiste, y no me hagas mucho caso porque se poco al respecto, en convertir en culpables a las victimas. Haber estado expuesto a cualquier "situacion de excepcion" implica la muerte-social.
Tambien me hiciste recordar un documental que vi el agno pasado en la escuela de japones donde el piloto que lanzo la bomba es invitado a viajar a Hiroshima y sentarse a platicar con dos de los sobrevivientes, asi como a visitar el museo de la catastrofe donde se encuantran expuestos, entre otros objetos e imagenes, restos de la bomba. No se si hables del mismo hombre Etherly pero en el documental parecia bastante "cuerdo" aunque no dejo de admirar la "belleza" de la bomba expuesta en el museo y mostrarse orgulloso de tal "produccion humana". Tampoco mostro remordimiento alguno frente a las victimas, no se que tan exacto es mi recuerdo pero creo que termina diciendo algo asi como: se peleaba una guerra y como parte de tal hizo lo que se tenia que hacer, no cree que en tal estado puedan segnalarse victimas o culpables. Su conciencia esta tranquila. (Disculpa la falta de acentos, problemas de teclado.
Y el recuerdo tan difuso del documental se debe a que lo vi en japones y las partes en ingles estaban tambien dobladas al japones.)
Me han dado unas ganas tremendas de leerme el libro !
Gracias por el post
A falta de una reflexión más profunda, para la que seguramente no estoy dotado, a mí me han conmovido: la entrada, las cartas y el fragmento de Hiroshima mon amour.
PD: ¿Por qué la etiqueta "Das III Reich"? Y no es que yo tenga derecho moral a decir nada sobre etiquetaje, qué menudos saraos de etiquetas monto yo... Curiosidad, vaya.
Se me perdió un comentario muy interesante de un anónimo al que venía a responder. Quizás lo borró o no entiendo qué pasó porque había llegado a mi mail.
Vean el link - no me permitió insertar el video- del fragmento en you tube la película Lluvia negra, es maravillosa, en esa escena, la primera, dos hermanos se encuentran pero el menor está tan transfigurado por las quemaduras que el otro no lo reconoce hasta que le enseña la hebilla del cinturón o algo así. Pensar que una hebilla, un objeto puede ser un rostro...
Jesús, por lo de la etiqueta, es que me di cuenta que todas las demás no funcionaban y en algún momento comencé a hacer una reflexión sobre el III Reich, que fue por donde comencé el doctorado, y cree esa etiqueta y bueno, Hiroshima está relacionado, porque quedó en la memoria como el fin de la guerra y el acto que conjuró al nazismo...
Miriam,
No se si era mi "anonimo" el
que venias a responder y no
encontraste pero algo raro
paso cuando intente subir el
comentario. Yo no lo borre.
( En mi pantalla aun puedo leer el "anonimo sin acentos", aunque quizas te estes refiriendo a otro)
Si es posible me gustaria leer tu respuesta.
(sin acentos) Natalia? Te contesto al llegar a casa porque estoy en la biblio y no me traje el libro, pero lo que cuentas del documental es justo lo que Anders preveia de la pelicula y ademas Etherly, por lo que lei, se nego, porque no queria ser artista sino militante contra la guerra y las armas atomicas.
Anónimo (supongo Natalia, no sé por qué pero no me gustan los comentarios anónimos, es algo así como la única regla de este blog, firmar, con nombre o seudónimo, como gustes). No sé a qué documental te refieres pero en la carta de Anders a Etherly donde lo persuade de no participar con Hollywood, le dice que aunque él estuviera en desacuerdo con la película, ésta circularía y sólo habría ruptura de contrato. Le escribe el 18 de agosto de 1959 "si actúas el "acto" más fatal de vuestra vida, el más fatal de nuestro tiempo, despojaras a tu vida y a nuestra época de gravedad asesina".
También le dice " Se perfila un peligro: que usted, hombre verdadero, sea transformado en un bello actor sonriente, en personaje inofensivo, que no pertenecería más a la realidad sino al mundo de la ilusión. Y hay intereses en esta transformación."
La respuesta de Etherly del 22 de agosto del mismo año: "Le quiero decir que nunca me erigiré en actor de cine. Mi único deseo es promover la paz, parar la proliferación nuclear, salvaguardar el derecho de los pueblos sin discriminación de raza, de color, de creencia".
Además Etherly (tomen en cuenta si leen la correspondencia en la desigualdad, Anders es un gran escritor mientras que el lenguaje de Etherly es muy básico y pobre en el inicio porque casi no hablaba con nadie en el psiquiátrico), le dice a Anders que muchos escritores quieren encontrarse con él, pero que él sólo cree en Anders porque siente que en él no hay ni interés ni maldad.
Seguimos!
Se me olvidaba comentar algo que pensé al leer el comentario del anónimo, es cierto, la imagen de la explosión de Hiroshima es bella, no me asombraría que le haya parecido estética incluso a Etherly como nadie puede negar que la secuencia del avión estrellándose contra las torres gemelas tiene algo de estético y es bella. Sigo leyendo la correspondencia, es impresionante, entre ellos resumen todos los problemas políticos a los que nos hemos enfrentado en los últimos 50 años e incluso ideológicos, por ejemplo, el trato que le dan a Anders en el psiquiátrico es alucinante.
Les copio otro fragmento de Anders: "Continuemos a enviarnos nuestras misivas amigas larga distancia con el fin de mostrarle a aquellos que inventan medios de destrucción que nosotros también somos capaces de anular el espacio". (30 agosto 59)
De ese mecanismo en la sociedad japonesa nunca había escuchado. Sé, por Anders, que en los meetings contra lo nuclear nadie quería escuchar en Japón los testimonios de los afectados en Hiroshima - como nadie quería escuchar en Israel a los sobrevivientes de Auschwitz. No sé si esas situaciones impliquen la muerte social, o sea, la excepción sí, como en el nuevo post, cuando algo que debería ser excepcional como la mentira o la violencia se vuelve cotidiano. Pero por lo que vi en la película de Lluvia negra, hubo mucha solidaridad entre la gente de Hiroshima, eso es impresionante en la peli, hay un personaje que se volvió loco con los tiros y cuando pasan los coches se quiere tirar o golpearlos, entonces la gente del pueblo se ocupa de parar los autos para que él no corra peligro. La historia de él con ella - la heroína, es maravillosa. Yo me quiero comprar la peli, ahora que termine de pagar el gas, la renta, etc, etc.
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