"La otra noche te soñé, es la segunda vez. Un cartero me traía dos certificadas tuyas y me entregaba una en cada mano con un movimiento magníficamente preciso de los brazos que saltaban como émbolos de una máquina a vapor. Eran cartas mágicas. Podía extraer cuantas hojas quisiera sin que los sobres jamás se vaciaran. Me encontraba a mitad de una escalera y estaba obligado, no te ofendas, a tirar sobre los escalones las hojas ya leídas si quería extraer más de los sobres. Toda la escalera de arriba a abajo estaba cubierta de manojos de hojas y el papel elástico, ligeramente sobrepuesto, enviaba un fuerte murmullo".
Hace mucho que quería escribir a Felisa, no te ofendas. Extraer más de los sabores, leí con cierta dislexia sabia esta carta infinita, esta carta inconsciente multiplicada en cartas mágicas. Escribirle en la mañana, a media mañana, en la tarde, en la noche, a media noche, mandarle un mail, un sms, un mail, una señal de humo que le diga sin decir que mi cuerpo está encendido. Escribirle a Felisa, a partir de Kafka o contra Kafka. Franz se comprometió con Felisa Bauer en 1914 y se descomprometió algunos meses después. Sin embargo, algunos piensan que Kafka deja el placer carnal con Felisa por la literatura. Como si escribir no fuese ya un acto carnal, con todo el cuerpo. Kafka piensa - o se confunde- que tener a Felisa es renunciar a la literatura y que renunciar a Felisa es el fin de la correspondencia.
13 de agosto de 1913.
“Puede que ahora todo haya terminado y que carta de ayer fuese la última. Sin duda sería lo correcto. Lo yo sufriré, lo que sufrirá ella... no es nada comparado con el sufrimiento común que vendría después. Yo me repondré poco a poco, ella se casará: es la única salida posible entre los vivos podíamos abrir para los dos un camino en una roca, basta con que nos hayamos pasado un año llorando y atormentándonos. Se dará cuenta de ello por mis cartas. Si no es así, sin duda me casaré con ella, porque soy demasiado débil para oponerme a su opinión sobre nuestra felicidad común, y no estoy en condiciones de dejar de realizar, en lo que de mí depende, unas cosas que ella considera posibles”.
Y sin embargo, la literatura es parte del organismo como el celular o la computadora no distan mucho hoy en día de la mano o de la pierna, dos dispositivos de escritura mágica, todo depende, hay quienes leen y escriben como en primaria, haciendo de ella un útil de la comunicación. Hay para quienes leer y escribir es otro nombre del deseo. Deseo de él, de ella, de su nombre, su firma, deseo de enviar, de manera compulsiva, de morderte como un vampiro - le escribe Kafka en sus primeras cartas a Felisa-. ¿quién no ha sobresaltado al ver el nombre del amado (digamos por ejemplo: Felisa) en la pantalla del celular? ¿quién no espera intensamente su nombre en la bandeja de entrada, Felisa Bouer, para penetrar en su remitente, para no saciarse nunca, aunque el matrimonio no llegue o Franz se case - en un acto virtual- con la literatura.
3 de enero de 1912.
“En mí se puede reconocer perfectamente una concentración apta para escribir. Cuando se hizo evidente en mi organismo que la literatura era la manifestación más productiva de mi personalidad, todo tendió a ella y dejó vacías todas las facultades que se orientaban hacia los placeres del sexo, de la comida, de la bebida, de la meditación filosófica, y principalmente de la música. Me atrofiaba en todos los aspectos. Esto era necesario, porque mis energías, en su totalidad, eran tan escasas que únicamente reunidas podían ser medianamente utilizables para la finalidad de escribir. Naturalmente, no di con esta finalidad de un modo autónomo y consciente; fue ella la que se encontró a sí misma y ahora se ve obstaculizada únicamente, pero de un modo radical, por la oficina. En cualquier caso no debo lamentarme porque no pueda soportar una amante, porque entiendo casi tanto de amor como de música y tengo que contentarme con los efectos más superficiales y fugaces”
9 comentarios:
Nunca he podido dejar de pensar que hay cartógrafos que han corrido más tierras leyendo el nombre de raros topónimos en sus mapas de cuantas han pisado algunos viajeros que sí tomaron el morral y salieron al mundo. Yo estoy absolutamente convencido de lo cierto que contiene una frase escrita: «Como si escribir no fuese ya un acto carnal, con todo el cuerpo». Ya vas sabiendo que soy más bien soso y monotemático (¡te debo una respuesta a tu comentario en los Perurim!) pero eso precisamente, hacer de lo escrito, de lo recordado, una patria más cálida que todas las patrias con paisaje, es lo que siempre me ha llenado de curiosidad de esa gran aventura que es la 'Diáspora' judía. Tanta curiosidad me dio que he hecho de esa curiosidad una forma de vida.
No sé si por el “–o se confunde-“ se trata de una apología contra Kafka, aunque el “aunque no llegue” me confunde, pero me gustó mucho mucho el texto. Y me recordó al buen Kierkegaard que hace algo todavía más cruel con Regina. Además de lo ya sabido cuenta una imagen que lo divirtió: en un camino se topa con dos vacas unidas con un lazo, una de ellas se mueve vivaracha meneando la cola; la otra, de movimientos más toscos y lentos, se acopla difícilmente, como desanimada por tener que seguir al mismo ritmo. ¿Acaso –dice Soren- no es este el espectáculo de la mayoría de los “matrimonios”?
Miriam, he releído estos pasajes varias veces. Gracias!
La virtud de Kafka es llevar el comportamiento humano a lo absurdo, o mostrarlo a tal extremo que carece de sentido. Te dejo una cita que justo me enseñó una amiga hace poco y creo que viene al caso "Lo primero que advirtió al llegar al paraíso -aunque fuera un ilusorio paraíso burgués (...)- fue que allí se podía vivir pero no escribir, porque la escritura y la plenitud son incompatibles." Es del libro Soldado de Salamina, de Javier Cercas. Si se sustituye plenitud por amor (que mucho tienen que ver uno con el otro)...creo que Kafka estaría bien de acuerdo :-))
ayayayayyayayayyay
esa etiqueta está re chunda
Hola a tod@s, he estado medio desaparecida y no había contestado a los comentarios, que siempre se agradecen.
Jesús: me parece que eso del pueblo del libro algunos judíos lo toman por garantía, como algo dado, esencial. Yo pienso, siguiendo a Rosenzweig, que apropiarse del libro es siempre una tentación contra la que hay que estar atentos, concederle al libro una diáspora, como Kafka lo hace con la literatura, eso haría al pueblo del libro, del cual sin duda eres parte.
Chelo: En tu comentario hay una contradicción o una confusión que lo hace ininteligible: "apología contra", la apología es una defensa, su contrario es la diatriba. Ahora bien, yo no intento ni una apología ni una diatriba, Kafka es un pretexto (y un pre-texto) para hablar de la escritura como dispositivo erótico o de la carnalidad de la letra, cosa que toda la correspondencia amorosa y la tradición de los trovadores medievales conocían y que en mi opinión, ha vuelto con el mail, el celular, etc.
Patricia: Gracias por comentar, la cita es genial aunque si bien recuerdo, Pessoa había dicho que entre vivir y escribir, prefería escribir. Quizás para Kafka, el paraíso hubiese sido una infinita correspondencia con Felisa y Milena - aunque yo sostengo que con la última hubo encuentros sexuales, y en realidad, la correspondencia con Felisa me parece mucho más interesante y mucho más carnal. Ando líada, como dirían vosotros los españoles, y no tengo tiempo para revisar los diarios de Kafka en las fechas de las cartas, aquí los tengo en alemán, uno de esos libros para cuando acabe la tesis...(¿el paraíso terrenal?)
Costa sin mar, a mí me gusta tu nombre de blogera.
De sus diarios:
"No envidio a un matrimonio concreto, envidio a todas las parejas matrimoniales, y aunque sólo envidie a una sola pareja,en- vidio propiamente a toda la felicidad matrimonial en su infinidad de formas; pero yo aún en el más favorable de los casos, me desesperaría en la felicidad de un matrimonio ideal."
17 octubre 1921.
AH!!! mi querido Kafka, mi querida Miriam ¿quién, en su sano juicio, no ha estado tentado a decir? "Kafka c´est moi".
Si leemos sus diarios , si leemos sus cartas, sus meditaciones , podemos leernos en nuestras imposibilidades que nos hacen ser más cercanos a aquellos que les escribimos.
Y sí, es cierto que ahora la literatura está en todos esos bichos conectados a nuestro ombligo,el celu,la compu; ese cordón por donde fluyen palabras, signos es nuestra sangre , nuestra angustia , nuestra alegría...
Miriam: La apología puede ser de algo contra alguieno (Santo Tomás tiene algún ejemplo) no lo especifiqué, pensé que no era necesario, pero acepto que otras partes de mi comentario pueden generar confusión. Saludos
Miriam, es curioso pero hace 10 años yo sentí ese mismo impulso de escribirle a Felise. Aquí te dejo el poema.
POSTAL
(Enviada por Franz Kafka a Felice Bauer, desde
el sanatorio naturista de Jugborn, Noviembre 1 de 1912)
El aire tiene aquí
Ese olor que tú conoces.
Un olor distinto a mí
Fuerte
Como bálsamo de bestia.
Este es el lugar
Yo estoy aquí
Y lo soporto oscuramente.
Las horas se derriten
Mirando tu fotografía.
Circula tu imagen
Golpeando en la cabeza
Con su nota sorda.
Aquí igual que siempre
Reniego de la apariencia.
Hay una verdad en este lugar
intuida
Y sostenida por mi cuerpo:
Cuando está cerca el amor
La vida huye.
Lauren Mendinueta
Lau, el poema es hermoso, es cierto para Kafka, también para Pessoa, cuyo espíritu navega en las calles que tu desciendes o subes a diario: "Cuando está cerca el amor, la vida huye".
Un abrazo y siempre me alegra leerte aquí.
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