jueves, enero 14, 2010

El matrimonio gay es por una mejor sociedad

Para los defeños el 2010 llegó con el orgullo de venir de una ciudad que votó por el matrimonio y la adopción gay, yo no dejo de vanagloriarme por ello. Las objeciones mochas y los comentarios ridículos de Esteban Arce a quien deberían sacar del espacio mediático, por la sola razón de que colabora a acrecentar la estupidez humana, tampoco nos espantan. De alguna manera, como con el tema del aborto, las opiniones más retrógradas salen a la luz y en una sociedad que es tan poco democrática, de menos en cuanto a elecciones presidenciales se refiere, de menos esto abre un espacio para la discusión. Como sabemos los que estudiamos filosofía, esos argumentos están rosados porque se muerden la colita, se avientan con un discurso de la naturaleza humana y se basan en prescripciones "cómo debe ser una familia" cómo debe ser una pareja" "cómo debe ser una sociedad". En la naturaleza no cabe la prescripción (ejemplo: "debes hacer pipi cuando tu vejiga está llena" "es de buenos modales que hagas pipi cuando tu vejiga se llena" LOL). Lo que ha sido frustrante para mi es dar cuenta de la incapacidad de la gente que está a favor del matrimonio y la adopción gay para dar cuenta de la dimensión social de esta decisión legal, no se trata únicamente de derechos para las parejas del mismo sexo o de preferencias sexuales (como argumenta la sexóloga a la que Esteban Arce apenas deja hablar), o un blog que leí de un chico gay donde trataba de defenderse diciendo que no todos la mayoría de los gays no pretendían casarse y mucho menos tener hijos (él habló por todos). Se trata de un cambio radical en la estructura heterosexual de la sociedad (o en sentido filosófico suenas mamona, una deconstrucción del falogocentrismo), la posibilidad de liberar a los géneros de ciertas ataduras culturales (no por nada el movimiento gay y el movimiento feminista siempre han ido de la mano). Imaginemos que algún día mis hijos van a una escuela donde sus compañeros son hijos de dos papás, dos mamás, una mamá, un papá, papas divorciados, mamás divorciadas y recasadas, etc, etc; es evidente que sus concepciones de la pareja, del género, de la familia, del cuerpo, van a ser muy distintas y mucho más interesantes. El movimiento queer inició en los años 90, basados en el postestructuralismo la hipótesis, que tampoco era nueva para el movimiento feminista, es que el género es una construcción social y cultural, y si bien forma parte de nuestra identidad como discurso por el cual nos definimos "soy una mujer", eso no quiere decir que ese discurso sea indeconstructible o inamovible. Se trata de construir sujetos a la vez responsables y creadores del discurso, en una posibilidad de reinventar al género.
Recuerdo que alguna vez una psicoanalista me dijo que una lesbiana estaba enamorada de sí misma y se había quedado en la fase del espejo según Lacan. Ella no se llamaba a sí misma lesbicofóbica sino lacaniana, adornando intelectualmente su discriminación. Pero por favor, con imaginación básica se puede entender que alguien ame a otra persona por su singularidad y desde su singularidad, sea del mismo u otro sexo. Yo nunca he tenido una experiencia lésbica, pero podría imaginar lo que es que una mujer ame a otra mujer por su olor, por sus gestos, por su sabor y que esta "preferencia sexual" que yo llamaría "preferencia personal" no signifique que está enamorada de sí misma en un acto narcisista.
En fin, es alegre que tengamos en el DF la ley del aborto y la ley de los matrimonios y la adopción gay; me siento orgullosa de ser chilanga. Pero creo que aún nos falta mucho por atrevernos. I´m here and I´m queer.

Les dejo aquí un video risorio de una campaña americana en contra del matrimonio gay y dos parodias que le hacen (vía Queta). ¿Qué los conservadores no se dan cuenta de su ridiculez?


7 comentarios:

nacho dijo...

Muy bueno, sobre todo que digas que esto no solo afecta a los homosexuales, sino a todos. Se trata de tener los mismos derechos, por supuesto, pero también de cambiar los roles que culturalmente tenemos asumidos. No hay una sola manera de ser eheterosexual u homosexual, y nadie debe estar estigmatizado por ello.

Miriam Jerade dijo...

Nacho, gracias por venir y comentar. No sé si fue un lapsus de tecla, pero me gusta eso de eheterosexual, por el "ehe", ehem, ehem, raspa la garganta. La cuestión también es QUÉ ES ESO DE SER HETEROSEXUAL!!! Te aseguro que los así llamados "heterosexuales" sufrimos bastante de los condicionamientos de género. yo por eso me llamo a mí misma queer.

DIBOUK dijo...

Como siempre, soy fan. Gracias por compartir.
Que padre que siendo todods iguales existan derechos iguales.
Te mando un beso grande.

Esponjita dijo...

Los videos están más que geniales.
Supongo que sería falologocentrismo... je...

Concuerdo en todo contigo. Se me ocurre además una cosa.

Hoy me di cuenta de que, por ejemplo, la poligamia en México es legal, aunque no parezca... ¿recuerdas la figura de "concubina"? Es una figura legal que da protección y derechos a las concubinas (y desde hace diez años a los concubinos también), o sea: a la segunda, tercera, cuarta, y cuantas pueda mantener el interfecto (ahora también la interfecta). Tiene derecho a seguridad social, y a recibir pensión como si fueran esposas. ¿No es un modo de legalizar la poligamia?
Sin embargo, si mañana los mormones consiguieran que el gobierno de Chihuahua (digo: porque ahí viven los mormones mexicanos) declarara legal la poligamia ¿no nos volveríamos a desgarrar las vestiduras? y sin embargo existe un aparato legal, hipócrita, que la contempla.

Lo mismo pasa, creo, con el derecho de adopción. Sólo se está pidiendo la legalización formal de un hecho que ya existe. Que el niño que vive con sus dos mamases pueda, legalmente, ser hijo de las dos. No se está inventando nada, ni cambiando nada: simplemente se pide el reconocimiento de una realidad.
Si no fuera así, entonces sí sería una barbaridad lo que se pide.

En fin. Muchos besos.

Miriam Jerade dijo...

Gracias Paloma. Lo que dices de las concubinas es interesante, no creo que sea una legalización de la poligamia pero sí un reconocimiento de los derechos de esos hombres o mujeres que pueden estar en concubinato (sin casarse) o como parejas incluso familias, hijos fuera del matrimonio que antes no eran reconocidos. Yo creo - intuitivamente porque no sé cómo probarlo- que si se reconoce algo jurídicamente, hay un gran paso, lo que no quiere decir que la ley resuelva los conflictos sociales, muchas veces los complica; pero no es lo mismo que un fenómeno exista y sea obliterado por la ley a que sea reconocido jurídicamente. El derecho a adopción no estoy de acuerdo, es DIFICILÍSIMO adoptar, basta con que seas madre soltera o tengas más de 40 para que se te vuelva imposible. Conozco casos. Sí, dos mujeres se las pueden arreglar más fácil para que una quede embarazada, en el caso de dos hombres es más complicado y muchas veces lo arreglan con amigas lesbianas pero ellas se quedan con los niños (conozco también un caso). Un abrazo.

Sergio (Φοῖνιξ) dijo...

Pus ta padre que se legalice el matrimonio gai. Lo que no me gusta de la ley es que nomás te permiten con uno o una, jijijiji...

No, ya en serio, me parece que aún la derecha no va a estar en paz: además de seguir cabildeando para conserguir las firmas suficientes para hacer un recurso de controversia constitucional, ahora se les ocurre la maravillosa idea de hacer una encuesta, en pos de que se tome una decisión "democrática", ja!

Miriam Jerade dijo...

Una nota sobre la perversidad crítica. Se me olvidaba terminar con el caso de la lesbifóbica, era más espeluznante que lo que dibujé en el post. Ella sostenía que lesbianas habían perversas, las enamoradas de su ombligo y utilizando a la prójima de espejo, y las no-perversas, o sea, las curables, que eran más bien confundidas porque se dejaban convencer - en vista de algún traumatismo infantil- por las perversas. Porque dos perversas no podrían estar juntas. O sea, se trataba de condenar a unas y reconducir a la verdad heterosexual a otras. La neta, no sé quién puede hoy en día creer en el psicoanálisis y su ideología, sálvese quién pueda de caer en esas manos, ah, y la que se quiera curar, eso le tarda unos 10 o 15 años, pagando consultas 3 veces a la semana...BIIPPPPPP