(con teclado Dautch). Había dejado la maleta con mis libros, mi cámara y mi computadora en casa> Vengo al puerto sin barca, sin velas, sin ningún material que le de al viaje su espíritu: un proyecto de escritura, una novela, la cámara de fotos...Estuve a punto de volver a casa pero hubiera perdido el boleto, así que me contento con pensar que mi inconsciente nos regalo unas vacaciones forzadas (desde ayer me siento arrastrada por el, han sido tres noches blancas de trabajo y creo que lo onírico se impone a mi vigilia, ayer estuve buscando el barrio Josefov, en vez del Jourdain (creo que el primero esta en Praga). Llego al departamento que nos prestaron y hay una gran biblioteca de filosofía, algún colega especialista en Hegel y en estética, con gustos literarios muy afines a los mios pero en una lengua ilegible. No es la primera vez que me sucede, a los veinte años, cuando recién iniciaba mis estudios de filosofía, hice un viaje a Europa, la guia de Budapest recomendaba "loger chez l'habitant", así que llame a la agencia, me dieron el numero de una señora de la cual no recuerdo el nombre, ella que me recibió en brassier y me dio un abrazo como si fuera su sobrina mexicana visitandola por primera vez. El cuarto en renta habia pertenecido a su difunto marido, profesor de filosofía. Recuerdo la emoción y la forestación al ver los títulos y los autores de filosofía, la mayoría en húngaro...Como si pese a todo, el difunto marido celara su espacio de estudio a una turista desconocida. Ya ire a buscar al Josefov alguna librería, el ultimo verano cuando estuve en Amsterdam compre los Diarios de Virginia Woolf por 20E. Estoy releyendo la Tarjeta postal de Derrida, pese a todo, hay algunas obras de Derrida, de Deleuze y de Lyotard en francés y esta todo Hegel y Feuerbach en alemán, pero no creo que esa sera una lectura para estos dias.
Su biblioteca es vieja, casi en desuso, no ha adquirido un nuevo libro desde hace 10 años, se nota que su dueño vive en Berlin y solo dejo sus libros de estudiante y de juventud en un librero viejo y empolvado.
1 comentarios:
Me encanta la idea del muerto cuidando su biblioteca, amurallandola con su lengua materna.
¡feliz año nuevo!
Publicar un comentario en la entrada