

En definitiva, Woodey ni se envejece ni se aburre, sigue siendo un maestro para llevar a sus personajes a la feria, incluso a la más destartalada de Barcelona, y para mostrarnos en sus cuentos de hada europeos - un pintor que sí pinta y que además le gusta el buen vivir invita a dos americanas a Oviedo, con avión privado a lugares hermosos. Ahora imagínense vivir en la misma casa con Scarlett Johannson y Penélope Cruz en treesom, no cabe duda que Woodey nos comparte las fantasías de todos. Patricia Clarckson que es la mujer estable, con un marido perfecto, termina seducida por Bardem a lo Mme Bovary, con un Charles contemporáneo, hombre exitoso y desapasionado. Lo personajes femeninos no son planos y van de la pasión a la melancolía, de la insatisfacción a la obsesión amorosa, en una Barcelona para turistas. Y bueno, tengo que planear mi viaje a Madrid, parto el viernes por la mañana, no vaya a ser que Chokey se me ponga de agente de viajes, como ya lo ha hecho en varias ocasiones, aventándome a los abismos de la extranjería, a llegar sin hotel, a errar por las calles de una ciudad y sufrir como perro y escribir eso en el Moleskine. Ay, no les digo, Chokey ya nadamás entra a mi inconsciente y se cambia de disfraz, va de detective a abogado del diablo a jurado de tesis, agente de viaje, consejero maldito; es más diverso en profesiones que la Barbie.
3 comentarios:
Soy fans... así, en plural.
Yo también soy fans.
Y me encantaba cantar "No controles, mi forma de vestir porque es total..."
Publicar un comentario en la entrada