Jack Kerouac
Happy new year, Feliz año nuevo, Bonne année, Guten Rutsch, Feliz ano novo.















He estado releyendo estas últimas semanas los manuscritos de 1844 de Karl Marx, que escribió en Paris. Es increíble lo contemporáneos que resultan los Manuscritos cuando se leen fuera de la interpretación marxista clásica o de la interpretación neoliberal que conjura al marxismo, y que ha hecho de Marx el espectro que no cesa de volver, de espiarnos, de exigir justicia. Lo interesante de los Manuscritos es que Marx contrapone dos discursos, el del sufrimiento del trabajador alienado en una economía competitiva y el del ventríloco "economista nacional", que reniega del primero. Estos dos discursos, no son comparables, hay un infinito diferencial que los separa y sin embargo, Marx no describe de un lado condiciones existenciales y por el otro teoría económica, sino que muestra la dimensión económica del primero y la ideológica del segundo. Es el momento en que Marx no discute únicamente con el idealismo de Hegel y de Feuerbach sino que lee a Smith y a Ricardo. Los Manuscritos hacen eco en nuestros días, porque cuando escuchamos una fórmula como "Mientras más chambeas, más ganas" reaparece el espectro y nos dice que la mayoría de los trabajadores tienen un salario miserable que apenas alcanza para subsistir y mantener su fuerza de trabajo, que mientras facturan objetos que producen riqueza, ellos se empobrecen material y espiritualmente, pues su trabajo carece de valor, es un proceso de pérdida, pérdida de la expresión - Entäusserung, pérdida de la objetividad Entgegenständlichung, pérdida de la realidad - Entwirklichung, (lo que puede leerse bajo el concepto de alienación - Entfremdung -). Los trabajadores se convierten en productos desechables en una competencia que condena a la miseria a aquellos que necesariamente excluye. He estado leyendo también El capital, me pregunto si incluso Marx abandonó el concepto de alienación y la pregunta por el sufrimiento para concentrarse en el discurso económico. 
