



No he tenido tiempo para escribir en el blog, tengo en mente dos entradas que me gustaría escribir, pero necesito tiempo para redactarlas. Sin embargo, no quería dejar de comentar sobre esta publicidad terrorífica, yo diría terrorista, del partido de extrema derecha suiza (que se denomina unión democrática del centro, UDC, y que por supuesto ni es democrática ni es de centro, y su sentido de la unión es fascista), que si bien cuenta con un 3% de la votación, logró el 57.5% de votos en contra de la construcción de minaretes. Lo que devela el miedo al extranjero (en Suiza hay 7millones de habitantes de los cuales 400,000 musulmanes, de la cual la gran mayoría son moderados), que se convierte en una política de la seguridad auto-inmunitaria (porque al quererse defender, se infecta de su propio nacionalismo y dogmatismo). Las imágenes y las metáforas que utiliza la campaña (¿metáforas? no encuentro una palabra más burda, si a alguien se le ocurre...) son terribles, responden a esa lógica idiota de malo=terrorista=musulmán que se expandió a partir de los ataques del 11 de septiembre. Una de ellas muestra manos "mestizas" queriendo robar el pasaporte suizo - porque además la nacionalidad suiza sigue siendo de sangre-, el del borrego negro, que salió el último verano y causó polémica, conlleva toda una maniobra de exclusión pero sobre todo, el UDC pretende saber quién es el borrego negro que causa el mal a la sociedad suiza (no están muy lejos de las tácticas de Goebbels). La imagen desde el trasero de los musulmanes rezando que dice "piensa con la cabeza", es un insulto. Como si rezarle a Alá fuera sinónimo de ser idiota. Por último el poster que lanzaron para la campaña antiminaretes con la mujer con la burka, sinónimo de árabes (no todas las mujeres árabes usan la burka) y los minaretes en forma de armamento sobre la bandera suiza.
Sin embargo, hay otras imágenes que nos hacen conscientes de la realidad, hace poco vi el último documental de Michael Moore, quedé muy impresionada con las grabaciones de la gente arrastrada fuera de sus casas por no poder pagar la deuda - leímos tanto sobre el Mortage (mort-tage), pero en mi caso, fue sin rostro, era un problema de una sobreoferta de departamentos, la venta incontrolable de préstamos bancarios, etc. Y para mi sorpresa era la policía - el sherif- que venía a sacarlos, es decir, que la policía no sólo es el cuerpo espectral del Estado sino también de la economía como poder - que es igualmente espectral-.
Las imágenes de la
tortura de Abu Grahib tuvieron como efecto hacer consciente a la población mundial de las vejaciones del ejército en Irak.
Ya quiero leer
el último libro de Judith Butler donde habla sobre las fotos de Abu Grahib. El verano pasado dio una conferencia maravillosa en el ENS, y sí, frente a una postura estetizante de la ética y de la política o en esa poética de la estética que quiere creer que en las imágenes sublimes se encuentra la ética, están esta otra posibilidad de ver en esas imágenes de los medios, más allá de lo que ellos nos quieren hacer creer, la vulnerabilidad del prójimo.
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A todo esto se me había olvidado subir este poster de la UDC, que aunque no corresponde a lo que estoy hablando, es interesante para pensar cómo la propaganda va trabajando sobre mentiras, porque evidentemente la legalización de las drogas se refiere a la marihuana y no a venderle heroína a los niños. Además del giro nacionalista que tiene este poster con Guillermo Tell, figura fundante del mito suizo, en este caso en su versión perversa. Aunémosle a esto la idea de que los dealers son de origen árabe, porque sí, quizás los que venden el paquetito de hierba que ellos consumen. Además, leía el otro día, que los holandeses que legalizaron la marihuana, están lejos de ser los primeros consumidores, si mal no recuerdo, primero van los españoles, luego los franceses y luego los ingleses.