domingo, febrero 07, 2010

Cicatrices

Le agradezco a Irad Nieto el haberme enviado Cicatrices de Esther Seligson.
Hay amores que nos descubren cicatrices cuya existencia ignorábamos por completo.

Cicatrices de Esther Seligson, voz sin sombra, morada de los muertos. Desde la cicatriz se escribe para renacer desde la herida.

[fragmento]
Aquí estoy de nuevo...Siento como si todos mis muertos hubiesen finalmente terminado por morir, aunque el dolor, el profundo dolor, persiste. No sé qué espero y si espera puede llamar a esta fatiga de estar que atenaza la boca del estomago con su ardor suave, imperceptible pero preciso, una turbulencia que se hubiese aquietado sin callar su necio giro primario, el resuello. No sé si me siento a mí misma o a otra que quisiera desperezarse por de bajo de la vieja piel que ha caído, serpiente seca, sombra de muchas sombras fenecidas...Quisiera que todo terminara de callar en mí, a empezar por la sangre que me provoca sed...

**
Cicatriz que deja un suicida, su pasión nihilista, su atrevimiento al verso en blanco, ese nunca-jamás que al que nos condenan los muertos, nuestros muertos.
Suicidas: Andar en los límites del borde, en las fronteras de la nada, en el vacío del ni ser ni no-ser...y cruzar.

Les mando un pasaje más largo publicado en Fractal.

lunes, febrero 01, 2010

32


Hoy, 1 de febrero, (י"ז בשבט) es mi cumpleaños 32, que me encuentran alegre, ligera, apasionada. No cabe duda que con los treintas y los treinta y tantos comienza lo bueno, uno sigue siendo joven pero es menos patético. Ayer fuimos a festejar al Lou Pascalou, pasamos una tarde deliciosa con jazz. Gracias a los que me acompañaron. A Kailey por el pastel (Kailey´s carrot cake, mi favorito), a Walter por las flores - siempre es lindo recibir flores-, a las amigas que apoquinaron para comprarme "Idille" de Guerlain - siempre quise tener una esencia del perfumero de la Recherche de Proust-, a Corine por el chocolate Crème brûlée que me estoy comiendo con mucha culpa porque ya ven que el invierno se acumula en la cintura, al sol que a pesar de la nevada de esta mañana salió. A esa mujer que se sentó en la mesa de al lado después del concierto a cantar en árabe (por suerte apareció un vende-rosas para regalarle una blanca). Nunca pudimos intercambiar palabra con ella, no hablaba lengua ninguna, una alcohólica insoportable que terminaron por sacar a la calle - momento dramático del cumpleaños, tenía que haber uno.
Gracias a Virgil y a Vladimir por quedarse hasta medianoche para brindar y a Momo, el dueño del bar, por los shots de vodka, jugo de fresa y salsa búfalo, diseñado para esta chilanga.
Y muchas gracias a Alberto y a Sara por el disco de Tom Waits ("Glitter and doom Live) y más gracias a Sarah por los poemarios. (otros regalos de universo de lo virtual, amigos por blogs que se vuelven de carne y hueso y de alma).
Cuando Walt Witman tenía razón
Si bien no maldigo la memoria
maldigo, sí, todos los hitos
y todas las asquerosamente puntuales
fases en las que llegaste
con premeditación y alevosía

Si somos
y otras no somos
para llegar luego a no ser nada,
por qué
te quedaste.

Así, siempre resignados,
se quedó mustia la ignorancia
y el saber
a ciencia cierta
qué difícil es admitir
que uno se va quedando solo
o casi solo
algunas veces.

No estamos hartos.
No somos y no fuimos
porque jamás comprendiste
por qué muere una libélula
a tu lado
con el pulmón lleno
de óxido.

Si bien no maldigo la memoria
maldigo, sí, todas las impuntuales
palabras de tu boca.

Si soy o no
lo saben todos los rostros
de los bares que frecuento,
porque me miran
y va cayéndose a trozos
el corazón que me sostiene
con las alas partidas
a pedazos.


Sara Herrera Peralta, La selva en que caí.
(pronto hago un post de su último poemario)

viernes, enero 29, 2010

Humor judío

Fui con unos amigos a ver la última película de los hermanos Coen, A Serious Man. A muchos de mis amigos les ha gustado y a otros no, entiendo que a algunos les haya aburrido, es un humor muy judío y seguramente algunas cosas que a mi me hicieron doblarme de la risa les pasaron inadvertidas. Igual todo en esta vida es cuestión de perspectiva, recuerdo que cuando alguna de mis tías me quería presentar a un buen muchacho judío me decía "es universitario como tú, le gusta el estudio, como a ti; es dentista". Aquí les van algunas notas por si quieren captar el humor judío de los Coen.

* A nadie que haya leído la Biblia - se las recomiendo, "sexo, (im)pudor y lágrimas"-, se le puede escapar que la película es una parodia del libro de Job, Larry, el personaje principal, es un judío creyente a quien Dios le envía puras desgracias que no se puede explicar, aunque es un académico matemático que trata de explicar a sus alumnos el principio de incertidumbre. Quien ande por la UNAM, hace más de diez años hice para mi servicio académico una antología de textos para los filósofos que se quieran iniciar en la lectura de la Biblia, para la materia que impartía o imparte Ricardo Blanco Beledo. No sé si todavía ande rondando por ahí la antología, con artículos bastante interesantes y una guía de lectura del Tanaj y del nuevo testamento. (los judíos no lo llamamos "antiguo", todavía no se nos envejece o no nos ha llegado la buena nueva y eso que ya existe internet). Pasé muchas mañanas en la hermosa biblioteca de la universidad pontificia de la ciudad de México (me ahorro el link porque la remodelaron en el más puro estilo centro comercial. ¡Solía ser hermosa! Ahí pasé muchas mañanas soleadas y enclaustrada, en silencio y soledad, salvo cuando por fin alguien entraba y el amable bibliotecario le decía "Buenos días, Padre", nunca supe de quién era padre ni si él sospechaba que yo era hija del pueblo de Israel.
* Otra cosa que no se le escapa a un lector de la Biblia es que el joven dealer de marihuana "Fagel", como "Bagel"; es el Dios de Moisés. Pues siempre lo vemos de espaldas cuando persigue al hijo de Larry para cobrarle los $20, cuando por fin le vemos el rostro, se acerca un tornado.
* El "moré", profesor de hebreo, conjuga dos frases. La primera, cuando toda la clase se muere del aburrimiento es: "ani olej abaita", o sea, "yo me voy a casa", "tu te vas a casa", "ustedes se van a casa" etc. La segunda frase, que me mató de la risa, tiene una carga sionista "ani natati etz ve eretz Israel" "yo planté un árbol en la tierra de Israel", "Tu plantaste un árbol en la tierra de Israel"...
*Larry no puede hablar con al Rabi Marshak que "está reflexionando", y sólo recibe a los jóvenes que cumplen Bar-Mitzvah cuando su hijo, que acaba de hacer su Bar-Mitzvah, bien pacheco (en mexicano, el efecto que produce la marihuana), pero finalmente se acuerda de la perasha - que es una típica para Bar-Mitzvah "vayedaber Adonai el Moshe". En el despacho del Rabi Marshak hay un cuadro del sacrificio de Isaac.
* La parábola del estacionamiento del joven rabino, es realmente simpática.
*Los hermanos Coen se burlan de una cierta pasividad de los hombres judíos - son las mujeres, como Judith - que en la biblia le corta la cabeza a Holofernes-, uno espera a que Larry le de una bofetada a Shy Abelman. Recuerdo que cuando iba en la preparatoria, el rabino Abraham venía a darnos clase, yo era la alumna favorita aunque siempre lo molestaba diciéndole "Beroshit bara Elohim et ashamaim ve et aretz", "roshit" cabeza en femenino. No obstante, un día trajo a la escuela a su hijo para que me conociera, era un chico así, pasivo. Claro que no me gustó - ¿cómo se llamaba?-, fue motivo de burla de mis compañeros durante semanas.
* La niña sueña con operarse la nariz - como lo hacen la mayoría de las jóvenes judías en México con un perfil mediterráneo.
* La primera escena en yiddish (mis amigos pensaron que era alemán), se trata de un dibouk, por si alguien no sabe qué es un dibouk.
Y todo esto es tan familiar para mi como lo era para los Coen en el Midwest (a dónde en los años 60´s la homosexualidad todavía estaba prohibida).
Accept the mystery

jueves, enero 28, 2010

¿Qué hago con tanto pollo?

Para los que no estén acostumbrados a este blog (un erudito de la judería española, por ejemplo), éste es aleatrorio - de manera esquizofrénica- y puede ir de la filosofía a la literatura, de la política a la crítica de cine hasta llegar a mi cocina. Pero eso sí, tengo el recetario de Simone Ortega (regalo de la mamá de Ignasi) que siempre me acompaña. El sábado pasado hice un molito, uno que compré a una señora divina de 92 años en Xico, si van no dejen de visitar a la tía Celsa y comprarle su molito y su salsa de chiles con cacahuate.
El mole exquisito de la tía sólo se diluye en caldo de pollo. A ver, por más becario que seas y por más entregas que tengas, ya es bastante con andar a los treinta y tantos de estudiante y sin empleo como para todavía hacer un caldo de pollo con cubitos. Compren huesos y patas de pollo si ya se les acabó la beca, y lo hacen con zanahoria, apio, cebolla.
Bueno, la cosa es que me faltaron dos y se me quedó un pollo entero (por usar cálculos innatos de madre judía) que me comí toda la semana en diversas presentaciones.

1. Ensalada de col con pollo, aderezo de aceite de ajonjolí tostado, vinagre de cidra y chiles (verdes) toreados.
2. En salsa de chile poblano (con la lata Campbells, ¿eso sí se vale?).
3. Con salsa Miso. Aunque no lo crean, la sopa Miso - que se vende en pasta- da para más que una sopa, en una sartén, con cebollas, la pasta de Miso, agua. Licuar eso con nueces y chile verde. Aquí hay otra receta de pollo con Miso.
4. Con salsa de tomate, alcaparras y aceitunas.
5. Con limón. (se marinan cebollas y el pollo en limón una hora antes).

Bueno, esas fueron las de la semana, ya se terminó el pollo y ya volví al tofu.
Y para más recetas, acudan a you tube a CHUCHEMAN (ahí va una receta light de su hermana)

lunes, enero 25, 2010

Puede una mujer detrás de la burka hablar?


Hoy fuimos a escuchar a Gayatary Ch. Spivak. Fue una charla más bien intelectualobiográfica, habló de sus proyectos, de su activismo político, del origen de sus libros y de sus conceptos.Fue maravillosa, inmanente, como son los americanos, aterrizada, "down to earth" como dicen ellos. Me sentí sólo un poco decepcionada porque Spivak no contestó a la pregunta a propósito del referendum sobre la burka que tendrá lugar en estos días en Francia. No esperaba de una mujer tan inteligente como ella que contestara "a favor" o "en contra" con alguno de los clichés que polulan en estos días, sino que me parece que hay algo de la teoría del subalterno que se puede aplicar a la burka, así como a la peluca y a la falda larga en el caso de las ortodoxas judías y a los senos bendados y el pelo cubierto en el caso de las monjas. Saliendo de ahí discutí con mi amigo Amr, que es egipcio, me contaba de una prima suya que se volvió religiosa y ahora usa la burka, que tuvo que ir al Liceo francés donde estudia su hijo para hablar con el director, que estuvo muy intrigado por esos ojos azules y por la mujer que se escondía detrás. Algo me conmovió de esa charla, nunca había imaginado a las mujeres con burka hablar, ya el hecho de que tengan tapada la boca hace difícil imaginar su discurso.

Yo entiendo la teoría del subalterno (inspirada en los escritos de Gramsci), como un problema complejo de la relación entre el poder y el discurso y el discurso y la identidad. Por una parte, el subalterno no accede o está excluido del discurso dominante, del mainstream. Por otra parte, el subalterno se define a sí mismo con este discurso, es decir, construye su identidad en base a éste. Por lo tanto, la deconstrucción se vuelve aquí central y políticamente activa, por una parte, es necesario analizar y romper con ese discurso dominante, y por el otro lado, es necesario hacer una especie de introspección rebelde para romper con ese discurso impuesto - lo que nunca se puede hacer de manera total-, y hablar desde otro lugar.

Ahora bien, cuando uno le pregunta a una mujer ortodoxa judía, en mi experiencia, ellas te dicen que ELIGEN cubrirse los cabellos y usar ropa holgada por respeto a sus maridos y a sus hijos, que esa vida las hace felices (la felicidad así nombrada siempre es tramposa). Pero me imagino que al igual que la burka o que el hábito, el propósito de esto es que las mujeres no sean tentación para los instintos masculinos - o sea, para esos perros en celo que no se pueden contener y, en el caso de la monja, para Dios que sólo podría dialogar con un hombre y con una mujer que niegue su corporeidad femenina, sus senos y su cabello y se asemeje lo más que se pueda a un varón. (aunque sea la Madre superiora es subalterna a la jerarquía eclesiástica y por lo general se dedica a disciplinar y a transmitir ese discurso de poder a otras mujeres.

¿Por qué los hombres no usan faldas largas, sus nalgas también nos excitan? ¿Por qué son las mujeres las que tienen que taparse para evitar sus erecciones? ¿Por qué si Dios creó a la mujer, con todo y la vulva adentada (dixit Tertuliano), ella se tiene que negar para entrar en contacto con lo divino?

No, no acepto ni la burka, ni la peluca, ni el hábito de esas mujeres que han internalizado el discurso falocéntrico. Y que además, en el caso de las musulmanas y de las judías sólo se permiten la sensualidad o la feminidad para con un hombre con la finalidad de procrear. Algo que dijo Spivak, muy importante, es que el discurso heteronormativo de la reproducción es el primer dispositivo de sumisión social.

Rosa salvaje soy yo...( los lectores de este blog que no vieron la telenovela, se perdieron el chiste)

viernes, enero 22, 2010

Personnes


"Chacun sait à peu près tout, mais comme dans une sorte de grand sac poubelle où les choses ne sont pas à niveau: elles sont enfoncées à l´intérieur. Le travail d´un artiste est, en soulignant quelque chose - comme dans un texte où l´on souligne un mot-, de faire apparaître quelque chose que les gens savent déjà, mais qu´il n´est pas [apparu] à la conscience. Donc, on fait remonter des choses [...] On fait ressentirnon pas ce qu´on a fait ou vécu, mais ce qu´eux ont vécu". (Boltanski a George Didi Huberman*).
La instalación de Christian Boltanski para el monumenta 2010 en el Grand Palais lleva el título en francés: "Personnes"** lo que puede significar personas o nadie, en esa paradoja nos tropezamos al entrar en el ambiente frío (de hecho cambió la fecha del Documenta para que fuera en invierno) que incomoda al espectador empequeñecido en la monumentalidad del Grand Palais y de una montaña de veinte y cinco toneladas de ropa usada. Al entrar lo primero que topamos es un gran archivero oxidado, ahí donde cada nombre es nadie y todos. En el suelo hay cuadrados perfectamente trazados con ropa usada (la ropa usada es aquí el aura que rememora a sus dueños, pero a la vez, una ropa tampoco es propiedad, es apenas la huella del gesto del uso. Por eso no me gusta tanto usar ropa nueva, siempre recato de lo que tiran en mi familia, de lo que venden en los bazares en Paris, le cambio botones, las arreglo, porque la ropa usada contradice a esta sociedad de consumo donde las prendas dejan de intercambiar recuerdos y de evocar al tiempo para someterse al mercado). En el fondo de la exposición, está la gran pila de ropa usada, de muchos y de nadie, de cada uno y una grúa que como en esas cajas de cristal donde metes una moneda y unas pinzas hacen como si atraparan un peluche pero al final lo sueltan - nunca he visto que le den un peluche a nadie-, así la gran máquina-mano de Boltanski recoge ropa para luego dejarla caer por los aires en la gran pila, tomando azarosamente las prendas y transformando igualmente la forma de la enorme pila. Si los cuadros en el piso nos hacen pensar en esas mujeres musulmanas sobre el suelo de la guerra de los Balcanes o los cuerpos rescatados de alguna catástrofe, apilados y en espera de sus deudos, la gran máquina nos remite a la economía, a esa mano invisible que controla, a esa máquina traga monedas que le miente a los niños prometiéndoles peluches.
En el catálogo (el barato, el de 4E, porque los hay hasta de 300E!!!), Boltanski cuenta su nuevo proyecto. Un apostador de Tansmania, que tiene prohibida la entrada a los casinos contactó a Boltanski para comprar una de sus piezas. Al artista se le ocurrió hacer una pieza en una apuesta, va a grabar su estudio todos los días durante ocho años, el magnate apostador podrá verlo pero ni rebobinar ni comerciar con el material. La apuesta consiste en que si Boltanski muere antes del término, el diablo de Tansmania quien paga una mensualidad por los videos, gana sobre el material. Si el artista muere después, el diablo pierde y tendrá que pagar mucho más que el precio fijado en un inicio. El magnate advierte que nunca ha perdido, y quizás no lo haga en esta ocasión, tiene 65 años, pero habrá ganado contra la desaparición y el olvido, habrá apostado su muerte al espíritu de nuestro tiempo: la economía de las apuestas.
*Traduzco: "Cada uno sabe más o menos todo, pero como una suerte de un gran bolso de basura donde las cosas no están en el mismo nivel: están sumergidas al interior. El trabajo de un artista es subrayar - como en un texto donde se subraya una palabra-, hacer aparecer algo que la gente ya sabía, pero que no ha aparecido a la consciencia. Lo que hacemos entonces es hacer emerger las cosas. [...] Pemitimos sentir, no lo que hemos hecho o vivido, sino lo que ellos han vivido".
** En francés se dice "je n´ai vu personne" para decir "no vi a nadie".
En el template, la piedra rosetta de la cartografía.

miércoles, enero 20, 2010

Kadish



El Kadish.